10) Acepta, entonces, la oración que tu servidor recita ante ti, y mírame, misericordiosísima Madre de Jesús, amadísima Virgen María. Acuérdate siempre de mí, puesto que si yo alguna vez me olvido de ti, quedo por ellos muy apenado. No te olvides nunca de mí, tú que has generado la misericordia para todos.
“Y apareció en el cielo un gran signo: una Mujer revestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en su cabeza.” (Apocalipsis 12, 1)
Mostrando entradas con la etiqueta Imitación María Libro 4 Capítulo 5 Agosto 22. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Imitación María Libro 4 Capítulo 5 Agosto 22. Mostrar todas las entradas
sábado, 22 de agosto de 2015
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)