10) "He aquí a tu Madre". Abraza, pues, alma mía, esta recomendación. Abraza a la dulcísima María, abraza a la Madre de Dios con su Niño Jesús, el más hermoso entre los hombres; agradécele siempre, porque es ella quien escucha las oraciones de los pobres y no permite que se marche sin consuelo ninguno de los que delante de ella vio rezar con perseverancia. Esta es la Virgen María, Madre de Dios, la mística vara que, brotada de estirpe real, alumbró al almendro de la flor divina, Jesucristo, Rey y Salvador de todos, al que debemos tributar honor y gloria por los siglos.
“Y apareció en el cielo un gran signo: una Mujer revestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas en su cabeza.” (Apocalipsis 12, 1)
Mostrando entradas con la etiqueta Imitación María Libro 4 Capítulo 3 Agosto 2. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Imitación María Libro 4 Capítulo 3 Agosto 2. Mostrar todas las entradas
domingo, 2 de agosto de 2015
Suscribirse a:
Entradas
(
Atom
)