domingo, 7 de junio de 2015

Junio 5

          5) Ellos no se olvidarán jamás de ti, mientras tú no los olvides. Pero si desgraciadamente te olvidaras o te comportaras mal, si tu devoción de antes se hubiese enfriado, tendrás que sancionarte con oportunos castigos, deplorar con amargura tus malos pasos, aprender a hablar más a menudo con Dios y a custodiar con mayor vigilancia la gracia que te ha sido dada. Acuérdate, pues, de los beneficios de Jesús y María, y lamenta tu negligencia y la grave ingratitud, en que neciamente has incurrido.

No hay comentarios :

Publicar un comentario