miércoles, 15 de julio de 2015

Julio 15

          2) Virgen María, rosa de oro, toda suave y bella, ruego que lleguen a ti mis oraciones, que elevo con insistencia. Por medio de ellas yo golpeo a la puerta de tu morada en la casa del Señor, confiado en tu generosa misericordia ahora y en cualquier momento de tribulación, porque eres Madre de la misericordia y a través de ti el pecador alcanza las más grande esperanza de perdón. Pero tu bondad y tu piedad son mayores de lo que nosotros podemos pensar en la tierra, puesto que estás más allá de toda alabanza y de la gloria de los santos, e incluso superas a los ángeles en dulzura y mansedumbre, Virgen Bienaventurada y Venerable Señora.

No hay comentarios :

Publicar un comentario